jueves, 18 de diciembre de 2008

FIEBRE AMARILLA

La Fiebre Amarilla es una infección transmitida por mosquitos caracterizada por falla hepática, renal, miocárdica y hemorragias generalizadas con una alta tasa de letalidad. Es producida por el virus de la Fiebre Amarilla, perteneciente a la familia Flaviviridae.

 

Epidemiología: La distribución es principalmente en las zonas tropicales del Africa Sub-Sahariana como Angola, Benin, Burkina Faso, Camerun, República Democrática del Congo, Gabón, Gambia, Gana Guinea, Liberia Nigeria, Sierra Leona y Sudán y en América Latina en Perú, Brasil, Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador y Guyana Francesa. Anualmente se producen alrededor de 200.000 casos en el mundo, la mayoría en Africa. En América del Sur, tradicionalmente Perú ha tenido las tasas más altas de infección presentando una gran epidemia en 1995 pero actualmente Brasil registra el número mayor de casos.

Transmisión:La infección es mantenida por transmisión en un ciclo selvático entre primates cuyo vector es un mosquito del género Haemagogus en América del Sur y Aedes africanus en Africa. En esta etapa el hombre es ocasionalmente infectado en viajes a la selva. En el ciclo urbano de transmisión, el virus es transmitido desde un humano infectado a un susceptible a través de la picadura del mosquito hembra Aedes aegypti, la cual se alimenta durante el día y se encuentra preferentemente en zonas urbanas.

Manifestaciones clínicas: Luego de que una persona es picada por un mosquito infectado y después de un período de incubación de 3 a 6 días, la mayoría de las personas desarrolla una enfermedad leve caracterizada por fiebre y malestar de varios días de duración. Sólo el 15 % desarrolla la enfermedad grave consistente en dos fases: Una fase aguda de fiebre, cefalea, mialgias, nauseas y vómitos. Posteriormente existe una remisión por 24 hrs seguida de la fase tóxica final caracterizada por ictericia, hematemesis, melena, coma y muerte. La mortalidad de esta fase es de alrededor del 50% siendo mayor la mortalidad en menores de 10 años.

Diagnóstico diferencial:El diagnóstico diferencial del síndrome ictérico febril en cualquier persona que vive o proveniente de zonas endémicas de Fiebre Amarilla incluye Hepatitis A, malaria, leptospirosis y Dengue hemorrágico.

Diagnóstico:

Definición clínica de acuerdo a los criterios de la OPS.

Se considera sospechosa de Fiebre Amarilla a aquella enfermedad de comienzo brusco seguido de ictericia luego de 2 semanas de iniciados los primeros síntomas y uno de los siguientes criterios: 1) sangramiento nasal, encías, tracto gastrointestinal o piel. 2) muerte en tres semanas luego de la instalación de la enfermedad.

 Diagnóstico de laboratorio.

El diagnóstico se hace mediante la identificación de anticuerpos específicos de Fiebre Amarilla, IgM e IgG. Se han desarrollado técnicas de ELISA. La IgM aparece después de 1 semana de iniciado los síntomas y es el diagnóstico definitivo de enfermedad. El diagnóstico mediante IgG requiere del aumento de 4 veces los títulos en dos muestras de sangre consecutivas. Esto es especialmente importante para las personas que viven en zonas endémicas de Fiebre Amarilla que pueden tener presencia de anticuerpos IgG por infecciones previas asintomáticas y por lo tanto no significar diagnóstico frente a los síntomas actuales. La identificación mediante cultivos, técnicas de amplificación molecular o inmunohistoquímica desde la sangre o tejidos es considerado también como diagnóstico definitivo.

 Tratamiento:No existe tratamiento específico para esta enfermedad, sólo medidas generales y manejo en unidades de cuidado intensivo cuando la severidad de la enfermedad asi lo requiere.

 Prevención:Las medidas de prevención contemplan la protección frente a picadura de mosquito como el uso de pantalones y camisas manga larga, evitar el uso de perfumes y usar repelente de mosquitos que contengan DEET en concentraciones variables de acuerdo a la edad de las personas.

Se cuenta con una vacuna bastante efectiva, preparada con el virus atenuado. Esta vacuna es recomendada a personas que viajan a zonas donde existe el riesgo de transmisión de esta enfermedad o a aquellas que provenientes de zonas endémicas ingresen a países que tienen el vector para limitar la posibilidad de transmisión asociada a la importación del virus. En algunos países endémicos de Fiebre Amarilla se han iniciado programas de vacunación masiva con reducción importante de las tasas de infección y transmisión.

MALARIA

La Malaria es una enfermedad parasitaria transmitida al humano por un mosquitos del género Anopheles. Es la enfermedad parasitaria sistémica más frecuente en el mundo con más de 200 a 500 millones de casos anuales y mas de 1 millón de muertes a causa de esta enfermedad. La mayoría de las muertes ocurren en los niños.

 

Agente:Es producido por Plasmodium vivax, P.falciparum, P. malariae y P.ovale. El P.falciparum es el que produce la enfermedad grave que puede llevar a la muerte si el diagnóstico no es oportuno.

Luego de la picadura del mosquito estos parásitos ingresan al humano teniendo un primer ciclo en el tejido hepático y luego en la sangre, momento en que aparecen los síntomas característicos y el parásito puede ser encontrado en la sangre.

Epidemiología: Chile tuvo malaria pero fue exitosamente erradicada por campañas realizadas en el norte de Chile por el Prof. Dr. Juan Noé. El último caso autóctono fue antes de 1945.

En algunos valles de la primera región se han encontrado los mosquitos pero no se encuentran infectados por el parásito de la malaria.

Esta enfermedad se encuentra ampliamente distribuida en el mundo, especialmente en las zonas tropicales del Caribe, Amazonas, Sudeste Asiático y el Africa Subsahariana.

Clínica:La malaria se presenta principalmente por fiebre alta asociado a calofríos intensos, decaimiento, compromiso del estado general, cefalea, nauseas y sudoración profusa. En los niños los calofríos no suelen ser muy intensos.

Las embarazadas y los niños tienen mayor riesgo de hacer una malaria severa

Diagnóstico:El método más usado es la búsqueda en un frotis de sangre de los parásitos en el interior de los glóbulos rojos mediante un microscopio de luz.

Tratamiento:El tratamiento dependerá el tipo de plasmodium y el lugar donde fue adquirido, debido a que hay una resistencia creciente en muchos lugares del mundo a los antimaláricos tradicionales.

Prevención:La malaria puede ser prevenida. Para ello es necesario tomar las siguientes medidas:

 Prevención de picadura de mosquitos usando repelentes adecuados con concentración de DEET alrededor del 35%

 Uso de medicamentos preventivos durante el viaje.


DENGUE

El dengue es causado por un virus perteneciente a la familia Flaviviridae. Existen 4 serotipos diferentes que causan enfermedad. Es transmitido por la picadura del mosquito hembra Aedes aegypti cuyo hábito alimentario es diurno (pica de día) y habita en zonas urbanas.

 Epidemiología: Esta enfermedad es de distribución generalizada en las zonas del trópico especialmente en el Sudeste Asiático y América Latina. Campañas de erradicación del mosquito permitieron la casi total eliminación del virus en América, pero por la persistencia del mosquito en algunos lugares la enfermedad reapareció, debutando con grandes epidemias de dengue hemorrágico en Cuba en 1981 y Venezuela 1990. Actualmente se ha distribuido por todos los países de América Latina incluyendo Chile con la aparición de la enfermedad sólo en Isla de Pascua en Marzo del 2002

Manifestaciones clínicas:

En países donde circula en forma habitual el virus dengue la enfermedad puede complicarse con la forma más grave, dengue hemorrágico y shock, generalmente en menores de 15 años. Es rara su aparición en personas que no tienen anticuerpos previos contra el virus.

Diagnóstico:

En el hemograma destaca leucopenia, linfocitosis y disminución del recuento de plaquetas.

La confirmación se hace mediante pruebas serológicas que detectan anticuerpos IgM e IgG los cuales son positivos luego de la primera semana de iniciados los síntomas. Una IgM positiva o el ascenso en al menos 4 veces de los títulos de IgG confirman el diagnóstico.

Es posible cultivar el virus o identificarlo en la sangre a partir de pruebas de amplificación génica como PCR. La positividad de estos exámenes confirma el diagnóstico de dengue.

Tratamiento:

Prevención:

 

Se encuentra en etapa de investigación el uso de una vacuna específica contra los 4 serotipos del virus dengue.

La única medida de prevención actual es la protección contra la picadura de los mosquitos. Esto consiste en uso de repelentes adecuados, evitar el uso de perfumes, evitar el uso de ropas de colores oscuros. Los repelentes recomendados son aquellos que contengan DEET (dietiltoluamida) en concentraciones de 30 a 35% y deben aplicarse durante el día en las zonas de la piel no cubiertas por la ropa. La ropa debe ser impregnada con un repelente que contenga permetrina ( Rodasol antipolillas para ropa y telas) la cual mantiene el efecto por 2 a 3 meses a pesar de 3 a 4 lavados.
No existe terapia específica para el dengue. En casos de dengue hemorrágico el soporte en Unidades de Cuidado Intensivo es fundamental. La oportuna administración de fluidos es la medida terapéutica más importante.
El diagnóstico se basa en criterios clínicos de duración de la fiebre, dolores musculares y la presencia de exantema. Para el diagnóstico de dengue hemorrágico se requiere la presencia de sangramiento asociado a trombocitopenia, aumento del hematocrito, presencia de derrame pleural, ascitis y/o shock.
Luego de la picadura del mosquito y de un período de incubación de 3 a 14 días aparecen los síntomas: fiebre alta, sobre 39ºC, acompañada de dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, dolor retro-orbitario, nauseas y vómitos. En el 50% de los casos aparece un exantema máculopapular y petequias.

Publicado por pattychacon @ 9:48  | Clases
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